15 cosas a las que debe renunciar para volver a ser feliz

Enfréntese a los problemas antes de que ellos se encarguen de su felicidad. No deje que una dura lección endurezca su corazón. Recuerde que las mejores lecciones de la vida suelen aprenderse en los peores momentos y de los peores errores. Cuando pierda algo, no lo considere una pérdida; acéptelo como un regalo que le llevará por el camino que siempre debió recorrer. Agradezca a su pasado todas las lecciones y siga adelante. Dígalo: “Querido pasado, gracias por las lecciones y la sabiduría. Querido futuro, estoy preparado para ti”.

  • Pensar demasiado y preocuparse por todo. – Cuando tus miedos te hacen profundizar demasiado en las cosas, eso crea problemas, no los arregla. Si piensas y piensas y piensas, te pensarás a ti mismo fuera de la felicidad mil veces, y ni una sola vez dentro de ella. Preocuparse no quita los problemas de mañana, sino que quita la paz y el potencial de hoy. Deje de pensar demasiado en todo. La vida es demasiado corta.
  • Quién fue una vez en el pasado. – Encuentre el equilibrio que le permita ser quien realmente es. Su peor batalla es entre lo que sabe y lo que siente. Una de las decisiones más difíciles que tendrás que tomar es cuándo quedarte y esforzarte más o cuándo coger tus recuerdos y seguir adelante. A veces tienes que salir de la persona que has sido y recordar la persona que estabas destinada a ser, la persona que eres capaz de ser y la persona que realmente eres.
  • Resistencia a los dolores de crecimiento necesarios. – Recuerde que no podemos convertirnos en lo que necesitamos ser permaneciendo exactamente como somos. La vida es cambio, pero el crecimiento es opcional. Elija sabiamente. Cuando nos perdemos en las cosas que amamos, también nos encontramos en ellas. Así que si algo le apasiona, persígalo. Esfuércese. Sabrá que va por el buen camino en la vida cuando se desinterese por completo de mirar hacia atrás y esté ansioso por dar el siguiente paso. (Ángel y yo hablamos de esto en detalle en el capítulo “Adversidad” de 1.000 pequeñas cosas que la gente feliz y con éxito hace de forma diferente).
  • Dudar de su propia fe y valor. – Puede ser cómodo o valiente, pero no puede ser ambas cosas. Al dar un salto de fe, descubres en quién eres realmente capaz de convertirte. La fe ve lo invisible, siente lo intangible y logra lo imposible; se trata de creer cuando está más allá del poder de la razón. Y la valentía es estar muerto de miedo, y luego dar el siguiente paso de todos modos. Que siempre encuentre la fe y el coraje para hacer lo que teme hacer.
  • Pensar que no tienes lo que hay que tener. – Nadie te va a sorprender y golpear tan fuerte como lo hará la vida. A veces la vida te golpeará contra el suelo, y te mantendrá ahí si se lo permites. Pero no se trata de lo fuerte que la vida pueda golpearte; se trata de lo fuerte que te puedan golpear mientras sigues avanzando. Eso es la verdadera fuerza. Y en eso consiste ganar el juego de la vida.
  • Pasar por alto todo lo que es maravilloso. – Haz lo mejor que puedas y renuncia al resto. Cuando te quedas atrapado en el lamento de la vida que crees que deberías haber tenido, acabas perdiéndote la belleza de lo que sí tienes. Le costará mucho ser feliz si no está agradecido por las cosas buenas de su vida en este momento.
  • Pesimismo y autoconversación negativa. – Hablar de nuestros problemas es nuestra mayor adicción. Rompa este hábito negativo. En su lugar, hable de sus alegrías, sus amores y sus sueños. Lo que ve en la vida a menudo depende totalmente de lo que busca. Al final, no es lo que dices, sino cómo lo dices. No es lo que haces, sino cómo lo haces. No es lo que ves, es cómo lo miras. No es cómo es tu vida, es cómo la vives.
  • El orgullo excesivo. – Salga de su propio camino. Deje de juzgar a todos y a todo. El orgullo es uno de los mayores enemigos de su felicidad y crecimiento. Abra su mente antes de abrir la boca. No odie lo que no conoce. La mente es como un paracaídas; no funciona cuando está cerrada. O como C.S.Lewis lo expresó tan profundamente: “Una persona orgullosa siempre está mirando hacia abajo a las cosas y a otras personas; y, por supuesto, mientras esté mirando hacia abajo, no puede ver algo hermoso que está por encima de usted”.
  • No dar una oportunidad a la gente que le rodea – La vida es un tapiz de gente que entra y sale de tu vida, la gente entra en tu vida por una razón, una temporada o una vida. Todos tienen algo que ofrecer y compartir con usted. Imagine que trata a cada persona con la que se encuentra, por muy fugaz que sea, como una historia intrigante que espera ser contada. Pero la historia sólo puede contarse si alguien pide escucharla. ¿Pedirá usted? Esa persona que ve delante de usted, no importa quién sea, joven o vieja, rica o pobre, enfadada o amable, es como una película de éxito lista para cautivarle. Pero, primero tiene que comprar una entrada.
  • Compararse con los demás – A veces, la razón por la que luchamos con la inseguridad es porque comparamos nuestras circunstancias entre bastidores con el carrete público de todos los demás. Renuncie a ello. No compare su capítulo 1 con el capítulo 15 de otra persona. Siga su propio camino, escriba la historia de su vida y no se rinda nunca. Recuerde esto: Fórmula de la felicidad = Haz lo mejor que puedas y siéntete bien con ello.

Así que, la única esperanza que siento es cuando leo mi Biblia, y vi esta lectura, la encontré algo útil.

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