Museo de cera

(música y poema by Mario Lozano)
Cuando termina el amor 
vuelven las procesiones,
las saetas al cristo del mal querido.
 Los feligreses llenan los templos 
y el sermón atrae a los peregrinos. 

Cuando se acaba el amor 
los pañuelos secan alguna verdad 
pegada en el bolsillo del pantalón, 
tapadas entre manos de alfarero
 con uñas que reclaman derechos de autor. 

Cuando se finiquita al querer 
los museos se llenan de artistas emergentes. 
Una nueva estatua llega al museo de cera
 mostrando su mejor cara, 
ocultando la pena.

 Lo cruel de amar 
son las despedidas vestidas de arlequín, 
los besos a mano armada,
 los abrazos de alquiler,
 la bola del trilero que engaña.

 Lo mejor de dejar de amar
 es el reintegro de las fichas del monopoly,
 y aunque ya no vuelen mariposas en tu vientre,
 lo mejor de dejar de amar, 
es pensar en quien será el/la siguiente.

Ella

Ella (música y poema by Mario Lozano)

No existe un milímetro de mí
donde ella no viva clandestinamente.
Ella me dio y me mostró la luz,
me enseñó a amar a partes iguales,
a soñar con los ojos abiertos,
a querer como una madre.

Cuando hablo de ella,
es sinónimo de alegría,
y reír, su deporte preferido.
Tiene el corazón chapado
con baldosas de generosidad.

Sus ojos son dos ríos
Que fluyen en 1 mar llamado
“todo por los demás”.
Tan jovial como auto egoísta,
vive fuera de su cuerpo
Y mejor, no le insistas…

Sus manos hacen y deshacen
Diseñan lo que estés pensando
Y todo lo convierte en fotografía
que revela todo su orgullo
en sus paisajes favoritos.

Ella es mi libro de respuestas,
la mina de mi lápiz…
A veces mi freno de mano,
otras, mi puerta de emergencia.
Ella, sin dudar, mi mejor soldado.

Cuando hablo de ella,
el silencio sucumbe a su llegada,
los platos se colman de buenas intenciones.
El sol hace su agosto y convierte
su casa en un patio con flores.

Más de dar que de recibir,
abogada frustrada
y seguidora de sus tres reyes magos…
Me faltan dedos para contar
las veces que me has salvado.

Ella es… mi madre

Un día malo

(Poema & Música by Mario Lozano)
Somos el agua y el fuego,
la playa y la montaña,
un barco y un velero,
el viento y la calma…
somos noche y también mañana.

A veces la piedra
de quien escondió la mano,
otras la lengua mordida
que duerme en la boca…
también los brazos abrazados.

Hace tiempo que no soy
ni Ying ni Yang,
tampoco rojo o azul.
No me escondo detrás de banderas
porque me quitan mucha luz.

Aprendí que un día malo
es un peldaño doble,
una tarde de agosto en Sevilla,
Nada que el tiempo no resuelva
con horas y sólo en una vida.

Aprendí que el dulce empalaga,
que la sal equilibra el cuerpo
aunque suba la tensión…
y que la ensalada con aceite y vinagre
sienta mucho mejor.

Porque un día malo es el alba
de un día inolvidable,
el impuesto a la felicidad
que pagamos a plazos
y otros, con intereses.
 

Una novela

(Poema & Música elaborada y registrada por Mario Lozano)
Yo no quiero ser tu sexto sentido,
tampoco la manta que tapa tu colchón.
No me pidas ser la llave de tu puerta
ni el crespón de tu corazón.
 
No le buscaré tres pies al gato
porque confiar es saber por dos.
Tampoco haré cola por San Valentín,
prefiero no ir que terminar peor.
 
No seré quien te abra el paraguas
ni quien te de su última fresa.
Tampoco estaré donde no me veas…
ni yo seré cazado ni tu serás la presa.
 
No me lleves a París
si podemos ir a Nunca Jamás.
Rechazo cualquier te quiero
mientras que nos podamos amar.
 
Búscame en el tejado,
sílbame y te lanzo la escalera.
Donde el amor sale barato,
donde vivir es una soberbia novela.

La noticia

(Poema & Música elaborada y registrada por Mario Lozano)
Cuando el mundo solo es
el mapa que habla del tiempo,
cuando solo bebes agua
para seguir hablando con ella.
Cuando ser egoísta
es siempre una mala idea.
 
Allí donde la sonrisa 
es una mueca tatuada,
la risa el ruido más recurrente,
la soledad un fantasma del pasado
y la pena…
tan solo un ser inerte.
 
Cuando un mensaje nocturno
es el mejor café.
Cuando te sobra vino
para saber que ya se fue.
Cuando desahucian a tu paciencia
y su ausencia se convierte en una urgencia.
 
Cuando llegues a esa ciudad,
entenderás como fue el camino,
porque llegaste a dicho lugar,
que importante fue lo vivido,
donde conseguiste la dirección
y a quien tienes que amar.

Soñar

texto & Música registrada y realizada por Mario Lozano
Soñar es echar a la rima,
besar a tu verdugo
o caminar sobre el agua…
también es una venda,
el nudo en la garganta
o el canto de la sirena.
 
Soñar es hacerle el amor a la vida,
correr la maratón de Saturno,
el tabaco de quien fue a comprar.
A veces es la extremaunción,
una ventana tapiada,
la piedra sobre el acelerador.
 
Eso es, el más allá.
Abrir la cerveza y beberse la espuma,
pasearse en pijama y sombrero…
soñar es huir hacia adelante,
una soga en diferido
la peor parte de quien reparte.
 
Soñar es la escalera al falso techo
un “Sí” sin condiciones
hasta la autopista del destino…
porqué soñar es matar miedo
o rescatar muertos,
pero soñar es sentir.
 
Si sueñas hazlo con libertad condicional,
con puerta de emergencia
y sin licencia para matar.
Hazlo, sin dudar joder,
sin que se peguen las sábanas,
sin confinarse en la fase REM.
 

Desnudo

Poema & Música registrada y realizada por Mario Lozano

El otro día me desnudé en el balcón,
a los ojos de un gato cojo
que se relamía viejas heridas.

Empecé con la chaqueta,
aparentemente tan fría
como el calor que guarda dentro.
Seguí con las gafas
pues para ver a las estrellas
sobran dioptrías…

Me dejé la camisa abierta
por si asustaban las cicatrices.
El pantalón no soportó la situación,
cayó, la arena en los bolsillos
hizo acto de presencia.

De aquellos castillos
son estas almenas…

Solo me quedaban un par de zapatos
con tapas recién cambiadas,
con algo de tacón
pues me gusta vivir en las alturas
y bailar haciendo mucho ruido.

Me desnudé por si no hubiera
una segunda vez.
Prefiero pasar frío
que calentarme y después tiritar
de nuevo.

No quería que me viera nadie
porque no hay mejor secreto
que el que guarda un corazón.

pd: publicado también en la revista Salto al reverso.

Te odio

Poesía & Música registrada y realizada por Mario Lozano

Odio girarte la mirada,

ser tacaño en piropos,

empañar el cristal de tu ventana…

que verte me sepa a poco.

Odio guardarme palabras

que aún no quieres traducir

hablarte como si nada…

con cara de perro ruin.

Te odio 

por cada letra de tus mensajes,

por dudar si abrir el envoltorio,

por no huir de nuestros lugares.

Créeme, te odio.

Me lo dicen en los bares:

«el amor no es un escollo»

y odiar, el mejor de los males.

Te odio lento

con empaque

tan boquiabierto

que no firmo el empate.

Odio que las mentiras

sean mi paracaídas,

ser preso de la intriga…

del fuego que sólo tú avivas.

Te odio despacio,

con pactada moratoria,

más de los necesario.

Te odio con respeto

fisgándote desde el retrovisor

ansiando otro beso.

Dos

Nací siendo su juguete,
jinete de caballo rocín.
El culpable e inocente,
incluso un «micromachine»

Eran mi «Thelma y Louise»,
el pomo de mi puerta,
mi Babieca y mi Cid,
la ida y la vuelta.

Mis dos torres colosales,
el espejo donde me persigo,
mis puntos cardinales,
el sonido y el ruido.

Están dentro de mi yo,
navegando por mis venas.
No timonean este galeón,
mas son el viento que no cesa.

La vida lo multiplicó por dos,
restando mi soledad,
dividiendo la habitación,
sumando un mundo sideral.

El muro de las lamentaciones,
mi ciento doce,
mis legales polizones,
hasta mi taxista de noche.

No son ni Esteso ni Pajares,
tampoco fulano ni mengano.
Un regalo de sus altezas reales.
nada como un hermano.

Que parezca un accidente

Poesía & Música registrada y realizada por Mario Lozano

Se citan entre multitudes

como perfectos desconocidos.

Parlamentan en la cámara de los comunes

donde ponen rumbo a sus destinos.

Eran pájaros de la noche

rapaces de la caricia,

carroñeros de amor en sobre

practicado con ficticia desidia.

Miradas encriptadas

“notitas” con mensaje por detrás.

Reuniones que anhelan ser antesala

de mentiras toreando una verdad.

Se veían, pero no se miraban,

oteándose desde sus ventanas,

atisbándose como quien ama

y espera la llamada.

Misivas en sesión golfa,

Morfema ganaba la partida

arrojando a Fonema por la poza

cual acto de valentía.

Quería alcanzar su mano

Mas la gente estaba en el medio…

Empujones y reuniones de estado

¿Qué sería el amor sin misterio?

La escalera

Poesía & Música registrada y realizada por Mario Lozano

Sentado en la escalera

nacieron gardenias en el suelo…

poemas convertidos en novela

y el amor un constante eco.

Arrellanado en el escalón,

los médicos recetan canciones.

Nietzsche toma la comunión

y Aquiles no tiene dolores.

Posado en la escalerilla

don Joaquín rechaza una copa,

el Titánic llega a la bahía,

hasta mi ex muere por mi boca.

Recostado en la escalinata

Gaudí esquiva al tranvía,

en agosto cae semana santa

y Cleopatra es una desconocida.

Porqué correr es parar dos veces

incluso llegar para volver

mientras lentamente envejeces.

Porqué ahora ya es el ayer

sentencian los jueces

y los cotillas por doquier.

Me quedo atado a la escalera

impávido al final de mes

quieto en esta carrera.

Malas compañías

Ella era su plan B

el “rookie” de la cantera,

el billete a la luna.

Era el “tócala otra vez Sam”,

el refugiado que se muda.

Era la almohada y colchón,

amante y pareja,

entrada y salida.

Era el mensaje borrado

y el ramo en la oficina.

Acudían a misa de noche,

pecadores a los ojos de dios

y sin abogado de oficio.

¿La jueza? Su señoría ilusión

embelesada desde su sitio.

No salían del sanedrín

hasta que uno perdió,

se dejó la carne en el fuego.

Ganó quien menos amó,

quien puso reglas al juego.

Convivían entre paréntesis

entre verdades medio mentira,

entre el Nirvana y la enuresis

y alguna noche suicida.

Se besaron en otros planetas,

se amaron mar adentro

aunque nadie hizo su maleta…

en la mesa faltaba un cubierto.

Se besaron en montañas y ciudades,

se pensaban en brazos de otro

aunque azarosos fuesen los lugares

cada “affaire” se quedaba corto.

Disculpa si…

Poesía & Música registrada y realizada por Mario Lozano

Disculpe mi indiscreción

pero me robaste todos los colores.

Te paseas desnuda sin pudor

abriendo los cajones,

desordenando mi habitación.

No quiero ser pesado

pero desahuciaste la palabra soledad

colándote en la fiesta de mi vida,

tirando el cartel de “no molestar”

restaurando esta casa en ruinas.

Permítame que insista

pero “something” me suena triste

pues cada adiós me sabe a final,

como una patera en la playa,

como abecedario sin vocal.

Perdona si soy poco ordinario

cuando blasfemo al verte llorar,

o si me enojo al verte sufrir…

mas el planeta tiene al sol

y yo solo te tengo a ti.

No es por nada

pero vives en la calle de mi todo.

Me tienes aferrado al balcón,

inmune a cualquier terremoto…

¿Tu ausencia? Mi peor temor.

Sin ánimo de ofender,

pero mis ojos comen de tu cuerpo

y aunque tenga buenos modales,

me instalaría en Soto del real

si alguien secuestra tus libertades.

Despedidas

Se dijeron adiós bajito

para despistar al corazón,

abrazados al nicho

del amor que terminó.

No existía ningún consuelo

ni billetes por navidad,

ni “te quiero” escrito en pañuelos

ni carta ni postal.

Disidentes del reloj

detractores del equipaje

enemigos del revisor

quien les ofendía con ultraje.

Ni alzaron la mano

ni tampoco la voz

rota entre el llanto,

canción que cantaron

con esmero y vigor.

La estación fue el hospital

el billete la extremaunción.

La esperanza eran los recuerdos

pero el tren marchó a por tabaco,

dejando un final abierto.

Como ver cuando

sus ojos eran sus faros

y hoy se han apagado.

Como cantar cuando

su voz huía detrás de ella

y sus pies andaban calcinados.

El banco

Poesía & Música registrada y realizada por Mario Lozano

Ese banco que sujeta deseo

sienta dudas

aguanta afecto

cobija fe

y reprime pensamientos.

Ese beso de ida

falto de instigación,

que pierde la vuelta

y gana un suspiro

que calma la tormenta.

Esas manos perennes

cogidas a dispares raíces,

testigos del juicio “amañado”

de este par de héroes

que testifican sin abogado.

Ese beodo lleno de nada

llorando como un cocodrilo

a los ojos del novio soltero

y de la campanilla sin alas

quien le señala con el dedo.

Esa avenida que les espía,

coches invisibles

paréntesis con aires de excusa

que protegen dos audaces

cómplices con pelos de punta.

Se marcharon sin querer

pero el banco quedó ahí,

tanto derecho como tenaz

esperando fehacientemente su turno

como el borracho en el bar.

El último baile

No fue de día

ni tampoco era verano

pero había tanta sed

que bebieron sus miedos

y les sentó bastante bien.

No fue una fiesta de pijama

ni tampoco un cabaret

pero me sacaron a bailar

yo que bailo con cabeza y oído

calmé mi sed perdiendo el compás.

No era ningún refugiado

tampoco era mi patria del todo,

no tuve problemas con el idioma

pues en el lenguaje universal

solo sufren los idiotas.

Él le dijo que no

y escapaba tan campante…

encontró una tableta de chocolate

provocando subidón de azúcar.

Supo que le faltaba un baile.

Contaron hasta tres

después hasta siete

luego una pausa y volaron

igual que la bala

que dispara un soldado.

Con la mano en el envés

y el labio medio partido

bailaban hasta el amanecer

abominando al frío.

Desabrochó sus pupilas

encontrando el puzle por hacer

piezas que ni encuentra ni imagina

y reclaman un fornido café.

Fénix

Sólo quería vivir

huyendo hacia adelante,

correr sobre clavos ardiendo

evaporarse en bares

gasolineras y otros desiertos.

Se le cayó una piedra pronunciada,

fue a parar al acelerador.

Zapatos de suela de cristal

que corrían sin guía ni mapa,

hasta que no pudieron más.

Pantalones justos y cortos,

barra libre de frío,

bolsillos con remaches y rotos…

camisas de diez varas y media

y chicles con sabor a poco.

Siempre tenía las manos ocupadas

tan vacías de cariño

como llenas de jarana,

que se movían y aplaudían

y sólo sanaban con pomada.

Malinterpretó las palabras de Kant:

“el mito entró en la caverna”,

Y su gente por la ciudad…

La luz le hacía daño

pero más le hacía su pasión por pecar.

Él rompió su silencio,

alguien repicó las campanas

La plaza se llenó de gente

el Madison Square Garden en año nuevo

esa fue su gran suerte.

Pronto se convertirá en un sol

brillando con luz propia,

viviendo con diapasón.

Miradas

Miradas que saludan

y se despiden a la vez.

Miradas que redimen

cuando nadie te quiere ver.

Miradas que matan

saciadas de rencor.

Miradas que callan

y asientan al vil perdedor.

Miradas cojas

que no llegan ni al talón.

Miradas novatas

huérfanas de emoción.

Miradas groseras

vacías de perdón.

Miradas que no miran

y ven mejor que dos.

Miradas de arte mayor

que cruzan fronteras.

Miradas de arte menor

que hacen “dedo” en la carretera.

Miradas irrechazables

que albergan dos estrellas.

Miradas que acongojan

y te hacen mella.

Miradas que cambian planes

y levantan de la mesa.

Miradas que predican

“¿Y si fuera ella?”

La chica de la habitación de al lado.

¿Dónde se ha metido?

Lo mismo tiene frío

como siente calor,

termostato volátil

que controla ese salón.

Lleno de estrellas de hollywood

y algún premio “Razzie”

que nunca pudo entregar

y ocupan la estantería

rozando el mueble bar.

Al lado escucha a alguien

anónima y sublime Goliat,

golpea con delicadeza la pared

¿Por si salta la pintura?

Ni las grietas la lograron romper.

Sigue destemplado

pero está menos oscuro,

la alcoba se quede pequeña

quiere colarse en la de al lado

pecado de osadía, aunque duela.

Humo negro por la chimenea,

ventana tapiada hasta nueva orden.

Padres que miran con recelo,

cornisas con factor riesgo…

vuela, pero no quiere tocar suelo.

Ahí siguen los dos

la chica de la habitación de al lado

y el chico con la oreja de Van Gogh

dibujándola sin ningún reparo.

Jugando a las tinieblas

hablando en código morse

citándose en las estrellas.

No olvides su acuse de recibo

pues tiene el alma sensible

después de todo lo vivido.

Ella cerró la puerta

¿Sin echar la llave?

¿Declaración de guerra?

Lucha de gigantes

Bienvenida a la lucha de gigantes

de altura,

de alma…

sagaz campanilla quién me acompaña

cincos días cada semana.

No hubo ninguna pregunta

todo fueron respuestas señoría.

Besos que saben a interrogación,

abrazos que ocultan secretos

y se envalentonan ante la ocasión.

Una sorpresa sorpresiva

con regalo inesperado

y tarjeta de felicitación

escrita aquella gélida noche,

vacía de miedos y llena de fervor.

Miradas que mueren en un riso

discursos estudiados faltos de saliva.

No protestaré haberte dicho

Que seas tú quien sople mi llama viva.

Deseo retarte al “ring” de la lucha,

espero no usar mi toalla blanca,

pues no hay nada como un buen golpe

para sentirnos más vivos

y sacar nuestro lado más Quijote.

No se si eres un unicornio

o el Pegaso que mate esta quimera.

No tiemblo por no estar a tu altura,

pues aprendí a caer bien

y levantarme con bravura.

Dado que no tolero amores de tienda,

querida señoría,

aceptaré sin reproches su enmienda.

“Valentia”

Mi tierra huele a campo

el naranja como abanderado,

tierras de oro color granate

con lagos que regalan

parlas blancas a los comensales.

Vivo en un pueblo muy antiguo

suelo de arenas movedizas

para todo aquel que pasa.

Un reino nada deslucido,

Mezcla de colores en cada fachada.

Las montañas llegan hasta el mar

lo elevan como castillos en el aire

y contemplan sigilosamente su belleza.

Le sobran rascacielos para saber

Que su gente es su mayor grandeza.

Mi tierra huele a mar

ojito derecho del mediterráneo,

encallada al ombligo del Levante

dónde llueve sin conocimiento

menos de poco, más a lo grande.

Lar de damas y caballeros

de reyes y beatos.

Custodios del fuego

que invocamos en cada dicha

y engalan nuestro cielo.

Suelo de valentía

tapizado con su blasón

amarillo con extremidades rojas

sujetas al color azul

abrazando la corona protectora.

No midas mi afecto en versos

Pues nadie olvida

A su mejor maestro.

Play

Ahí estabas tu

donde te dejé,

oculta en tu melena

con tus manos ocupadas

tan ebria como serena.

Tienes ese botón

que me enchufa a la vida,

ese chute de adrenalina,

esa levitación espontánea…

mi hora mejor invertida.

Cada “hostia” tuya en mi hombro

es un “input” en mi existencia,

conectado al mundo,

agarrado al presente…

coleccionando cada segundo.

Mi “play” y mi “on”.

El agua de mis plantas.

La toma de corriente.

El hielo de mi congelador.

Mi trébol de la suerte.

El núcleo de mi vigor.

El estímulo a mi respuesta.

La eternidad en forma de dama,

la portadora del cheque

que dilató mi mirada.

Tarde, pero llego

Tarde, pero llego

esa es la premisa,

con o sin permiso

desenfadado,

reloj en mano.

Pude llegar antes

pero no era el momento.

Deshojé todas mis escusas

y aunque ninguna era cierta

me la jugué a la ruleta rusa.

No se me hizo tarde

porqué detrás de “tarde”

siempre queda algo más

disfrazado de “nunca”

escondido en un ojalá.

Cierto, salí con retraso

pero llegué a tiempo.

Salté por cambiar de vagón

sin perder el equilibrio

Pues aprendí a volar mejor.

Ahora es la hora

prometo ser puntual,

sin ánimo de lucro,

por lo que pueda pasar.

Me robaron la cartera

pero pagué mis deudas

sin préstamos ni condenas.

Sin más dilación

toqué al timbre porqué

ya no dejo mensajes en el contestador.

Llegué a mi cita con el sastre

Patrones al cesto y traje a medida

Ahora si que no llego tarde.

Envite

Hoy topaste con mi armadura,

niquelada últimamente por cierto…

vasalla eterna

forjada ante amenazas como tu,

portadora de locura en vena.

Hoy lanzaste la botella

pero el mar la retornó

colmada de algas y salada,

llena de conchas afiladas

como tu lengua de bengala.

Entrada de roja indirecta

agresión de reglamento

aficiones reclamando la acción

ley de desventaja

que anula a este jugador.

Tropezaste con la mesa

y te rompiste las uñas.

No se si será gangrena

aunque no creo que te duela,

porqué contigo no hay manera.

Me perdí tu papel

en el cine de sábanas blancas.

Lo cambié por una de cine mudo

con final inventado

un tanto prematuro.

Un sueco en Buenos aires

bailando agarrado un tango

quien gira la esquina

y se encuentra en Gotham

sin su máscara conocida.

Hoy resbalaste con mi coraza

pero en este partido

no seré yo quien de ventaja.