El último baile

No fue de día ni tampoco era verano pero había tanta sed que bebieron sus miedos y les sentó bastante bien. No fue una fiesta de pijama ni tampoco un cabaret pero me sacaron a bailar yo que bailo con cabeza y oído calmé mi sed perdiendo el compás. No era ningún refugiado tampoco eraSigue leyendo “El último baile”